Ukecosas

Los ukeleles que nos gustan, también para ti

Gamas y calidades

Un buen instrumento es el mejor punto de partida. Pero, ¿qué es un buen instrumento?

Los precios de los ukeleles oscilan entre los 30 euros y los muchos mil dólares. Si bien no necesitas gastar un dineral para tener un instrumento aceptable debes tener claro que el ukelele más barato del mercado no es el mejor instrumento.

Esta es una guía sobre lo que puedes y debes valorar a la hora de comprar un instrumento (ya sea en esta o en otra tienda).

Calidad de la construcción

El instrumento debe presentar un buen acabado, sin restos visibles de cola y con un barnizado regular. Los trastes deben estar bien limados y no presentar asperezas peligrosas. La entonación debe ser correcta. Por supuesto, debemos evitar los instrumentos con combaduras en la tapa o mástiles virados.

Entonación

Hay quien dice que los ukeleles son difíciles de afinar: solo los ukeleles terriblemente malos son, no ya difíciles, sino imposibles de afinar. En instrumentos de escala pequeña, un par de milímetros mal medidos por aquí o por allá pueden derivar en un instrumento inusable.

En Ukecosas revisamos cada instrumento para confirmar que ofrece una entonación aceptable. Pero ojo, si aspiras a una entonación perfecta, es porque te van los imposibles. La madera es un material sensible a los cambios de temperatura y humedad, con lo que el instrumento sufrirá ocasionalmente variaciones físicas que le hagan entonar un poquito alto o un poquito bajo y rara vez perfecto.

Acción

La acción es la altura de las cuerdas respecto al diapasón. Es menor en el traste uno que en el doce. Mucho ojo con las cejuelas excesivamente altas: son un atentado contra la buena entonación.

A no ser que seas una bestia rítmica y toques muy fuerte, te conviene una acción baja. Tus dedos tendrán que hacer menos fuerza y recorrer menos distancia, con lo que te resultará más fácil hacerte con el instrumento. Una acción alta aporta algo más de volumen, pero suele dificultar la ejecución.

Salvo indicación en contra, revisaremos y ajustaremos tu instrumento con la acción tan baja como sea posible. Si aún así la quieres más baja, te aconsejamos que esperes unos días antes de reajustarla (y compruebes que todavía tienes una distancia segura hasta el cerdeo).

Sólido o laminado

Las maderas utilizadas en el instrumento pueden ser sólidas o laminadas. Los ukeleles con tapas sólidas tienen más volumen y un mayor espectro tímbrico, y, en general, mejoran sus cualidades sonoras con el uso y el tiempo. A cambio, los laminados toleran mejor los cambios de temperatura y humedad.

Pero ojo, no identifiques laminado con baja calidad: en la construcción de instrumentos se utilizan laminados diseñados específicamente para este uso.

Nuestra recomendación es que, si te lo puedes permitir, compres un instrumento de tapa sólida (o un Kiwaya).

Tipos de madera

En las gamas más asequibles se utilizan laminados de mora (nato, publicitado como caoba oriental) o agathis. Si bien estas maderas no destacan por sus cualidades tímbricas, dan un resultado más que adecuado a su precio.

Aún dentro de una gama económica, encontramos ukeleles de laminado de caoba, tan bonitos como sus hermanos mayores sólidos pero con un sonido menos vivo. Gastando un poco más, tenemos los instrumentos con tapa de caoba sólida y aros y fondo de caoba laminada, una muy buena elección para presupuestos ajustados.

Los instrumentos de caoba maciza cuestan algo más. A cambio nos ofrecen más volumen y mayor riqueza en el timbre. Por cierto, los ukeleles estadounidenses se construyen tradicionalmente (Martin, etc.) en caoba.

Si seguimos subiendo en la gama, encontramos tapas de cedro o abeto combinadas con aros de caoba, arce o palisandro (sólidos o laminados). Y maderas de aspecto exótico como el mango, acacia, etc.

La madera usual en los ukeleles de gama alta se llama koa y es una variedad de acacia que crece en Hawaii. Tiene un aspecto precioso y un sonido brillante y delicioso. Pero este material es caro y eso se nota en el precio final.

Oh, y no lo olvidemos, están los modelos con tapa de madera y cuerpo de plástico. De nuevo, el plástico no es uno cualquiera, sino uno formulado para este propósito. Estos instrumentos resultan convenientes para circunstancias extremas (playa, ambientes muy húmedos) y, por lo general, tienen un tono más oscuro que los de madera.

¿Y cómo suena cada madera? Uf, es difícil describirlo en un texto... échale un vistazo a nuestros vídeos de presentación.

Decoración

Encontraras instrumentos de aspecto sobrio, decorados, muy decorados, con incrustaciones de cosaspreciosas y filetes con patrones diversos. Si bien la decoración no influye en el sonido, conviene tener en cuenta que los filetes (la decoración en el borde de la caja) sirven de protección adicional contra golpes peligrosos y sobrinos.

En cuanto a barnices, por lo general se aplican lacados formulados específicamente para el uso en instrumentos musicales, en variedades mate y brillante. Es cuestión de estética y aquí es tu gusto el que decide.

Afinadores

Encontrarás dos tipos de clavijeros, los mecanizados y los de fricción. Los de espiga tienen un aspecto más tradicional y, si bien ambos modelos funcionan correctamente, los mecanizados resultan más sencillos de utilizar.

Cuerdas

Tradicionalmente, casi todos los instrumentos han utilizado cuerdas de tripa. Pero resultan caras, frágiles e inestables, así que la aparición del nailon en el mercado supuso un abaratamiento notable. Y una lamentable pérdida en la calidad sonora.

Aquila, una fábrica italiana que ha producido tradicionalmente cuerdas de tripa, comenzó a investigar en la década de 1990 con nuevos materiales y desarrolló el nylgut, un material de cualidades sonoras muy similares a la tripa pero mucho más económico y estable (aún así, es más caro que el nailon, pero merece la pena). Desde hace unos años, las cuerdas de nylgut son las favoritas de muchos ukelelistas.

La mayoría de nuestros ukeleles llevan de serie cuerdas Aquila. Para los que no las llevan, te ofrecemos la posibilidad de instalarlas por unos poquitos euros más.

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